domingo, 15 de febrero de 2015

LOS 72 NOMBRES DE DIOS

Desde épocas antiguas, se dice que existe un código secreto, un Nombre de Dios especial, que se halla en los 3 versículos que refieren a la partición de las aguas del Mar Rojo. Las letras en estos tres versos, cuando son reacomodadas siguiendo una fórmula específica, forman estas especiales tríadas de los Nombres de Dios.

Según muchos, este Nombre es el famoso y asombroso “Shem haMeforash” Este Nombre es considerado tan poderoso, y tan peligroso, que cualquier que intente recitar alguna de sus partes, o utilizarlas en cualquier manera, será muerto inmediatamente. Por lo menos, así dice la leyenda.
Pero dejemos el mito y la leyenda a un lado y veamos algunos hechos.

Los 3 versiculos en cuestión son Éxodo 14:19-21. Cada versículo, curisosamente tiene el mismo exacto número de letras, 72. Setenta y dos es considerado un número especial en la Toráh. Es el valor numérico de la palabra hebrea (y Sefiráh) Jesed y también es 3 veces el valor del Tetragrama, implicando “Su Poder al Cubo” (atención javerim que han estudiado Sefer Ietzirah).
Los tres versos son transformados mediante la siguiente fórmula: El primer versículo está escrito directamente al derecho, el segundo de atrás hacia adelante y el tercero, una vez más, al derecho. Entonces, las letras tres versos se dividen en tríadas, formando 72 tríadas.

 Sin embargo, más allá de lo muy santo y sagrado que pueda o no ser este Nombre y fórmula, la mayoría de la gente no sabe que éste método de escritura -derecho, revés, derecho- no es de ninguna manera originario ni proveniente de ninguna fuente israelita o judía. Esta forma de escribir se llama “Bustrofedon” y era muy común en la cultura griega; y mucho antes que ellos fue utilizado en jerogíficos hititas. Qué interesante que la más sagrada fórmula de codificación de secretos de la Toráh no sea originariamente judía, ni de cerca.
Aquellos que han tenido experiencia con el uso de los Nombres han aprendido que toda la ceremonia y solemnidad alrededor de ellos es más un mito y una táctica vinculada al temor. Es más, quienes los han recitado adecuadamente, y o cantilado las combinaciones de esas tríadas o los Nombres angélicos asociados con cada una de las 216 letras (otra vez Sefer Ietziráh), se dieron cuenta de que no es una práctica letal. Nadie se murió por hacer uso de esas fórumlas o Nombres, nadie se volvió loco. Nadie ha sido maldecido por el Cielo por ser impuros o no tener mérito.

Por el contrario, el uso de esos Nombres nos ha enseñado que hubo gente que no experimentó absolutamente nada; y para otros, considero yo que éste es el sentido, la práctica asociada con los Nombres son una suerte de herramienta psicológica, para guía e imaginación activa o para focalizar la meditación arquetípica.
En esencia los Nombres no son Nombres. Son una herramienta psicológica para la introspección profunda y para generar revelaciones e insights que dicha práctica trae a la superficie de nuestra conciencia.
El resultado no es ciertamente mágico, ni aún místico siquiera, sino ciertamente real. Puede ser probado, vuelto a probar una y otra vez.
El secreto mas grande de los 72 Nombres, es que en todo caso hacen “magia” en la mente y puedenser utilizados para ayudar a un meditador a descubrir sus propias verdades.


 Esta hermosa pieza de joyería contiene una mezcla de bellez física y poder espiritual. El delicado anillo de plata contiene una gema.  Alrededeor del mismos hallan inscriptos varios Nombre de Dios, cada uno de los cuales ofrece distintas formas de protección o éxito a quien lo use:

Alef - Lamed - Dalet: contre el mal de ojo.

 Samej - Alef - Lamed: protección y sustento.

Mem - Hei- Shin: salud.

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